lunes, 9 de mayo de 2011

SONETO

Un soneto me manda hacer Violante.

Un soneto me manda hacer Violante,

que en mi vida me he visto en tal aprieto;
catorce versos dicen que es soneto:
burla burlando van los tres delante.

Yo pensé que no hallara consonante
y estoy a la mitad de otro cuarteto;
mas si me veo en el primer terceto
no hay cosa en los cuartetos que me espante.

Por el primer terceto voy entrando
y parece que entré con pie derecho,
pues fin con este verso le voy dando.

Ya estoy en el segundo, y aún sospecho
que voy los trece versos acabando;
contad si son catorce, y está hecho.

Lope de Vega.

domingo, 8 de mayo de 2011

PAREADO---

¡Qué alborozo, amado mío,
en el agua de tu río!

REDONDILLA---

Cuando dejaba la guerra
libre nuestro hispano suelo,
con un repentino vuelo
la mejor flor de la tierra
fue trasplantada en el cielo;
y, al cortarla de su rama,
el mortífero accidente
fue tan oculto a la gente
como el que no ve la llama
hasta que quemar se siente.

                                Miguel de Cervantes

TERCETOS---

Mientras estáis allá con tierno celo,
de oro, de seda y púrpura cubriendo
el de vuestra alma vil terrestre velo,

sayo de hierro acá yo estoy vistiendo,
cota de acero, arnés, yelmo luciente,
que un claro espejo al sol voy pareciendo.

Mientras andáis allá lascivamente
con flores de azahar, con agua clara
los pulsos refrescando, ojos y frente,

yo de honroso sudor cubro mi cara
y de sangre enemiga el brazo tiño
cuando con más furor muerte dispara.

Mientras que a cada cual con su desiño
urdiendo andáis allá mil trampantojos,
manchada el alma más que piel de armiño,

yo voy acá y allá, puestos los ojos
en muerte dar al que tener se gloria
del ibero valor ricos despojos.

Mientras andáis allá con la memoria
llena de las blanduras de Cupido,
publicando de vos llorosa historia,

yo voy aca de furia combatido,
de aspereza y desdén, lleno de gana
que Ludovico al fin quede vencido.

Mientras cual nuevo sol por la mañana
todo compuesto andáis ventaneando
en haca, sin parar, lucia y galana,

yo voy sobre un jinete acá saltando
el andén, el barranco, el foso, el lodo,
al cercano enemigo amenazando.

Mientras andáis allá metido todo
en conocer la dama, o linda o fea,
buscando introducción por diestro modo,

yo reconozco el sitio y la trinchea
deste profano a Dios vil enemigo,
sin que la muerte al ojo estorbo sea.

                                        Francisco de Aldana

COPLAS--

Poeta ayer, hoy triste y pobre
filósofo trasnochado,
tengo en monedas de cobre
el oro de ayer cambiado.
Sin placer y sin fortuna,
pasó como una quimera
mi juventud, la primera…
la sola, no hay más que una:
la de dentro es la de fuera.
Pasó como un torbellino,
bohemia y aborrascada,
harta de coplas y vino,
mi juventud bien amada.
Y hoy miro a las galerías
del recuerdo, para hacer
aleluyas de elegías
desconsoladas de ayer.
¡Adiós, lágrimas cantoras,
lágrimas que alegremente
brotabais, como en la fuente
las limpias aguas sonoras!
¡Buenas lágrimas vertidas
por un amor juvenil,
cual frescas lluvias caídas
sobre los campos de abril!
No canta ya el ruiseñor
de cierta noche serena;
sanamos del mal de amor
que sabe llorar sin pena.
Poeta ayer, hoy triste y pobre
filósofo trasnochado,
tengo en monedas de cobre
el oro de ayer cambiado.
De Antonio Machado

CUARTETO--

Bebiendome la dulce primavera
me sorprendió la tarde junto al río
y pude contemplar a mi albedrío
el idilio del agua y la palmera

Ma zambullí desnudo en la pecera
buscando un corazón igual que el mío,
y no encontré ni un faro ni un navío
que me hiciera señales de bandera

La noche iba saltando por la orilla
y puso en mi cabeza despeinada
el filo verde-azul de su cuchilla

Más cuando ya se ahogaba mi fortuna
quiso el viento mandarle a mi jugada
el blanco salvavidas de la luna

De Rafael de Leon

martes, 3 de mayo de 2011

ALEJANDRO CASONA

Alejandro Rodríguez Álvarez, conocido como Alejandro Casona nació en Asturias, España, el 23 de Marzo de 1903. Dramaturgo y poeta español perteneciente a la Generación del 27.
Fue hijo de padre y madre maestros. Pasó sus primeros cinco años de vida en el pueblo asturiano de Besullo donde nació; luego se trasladó con su familia a Villaviciosa. Estudio el Bachillerato en Gijón, y Filosofía y Letras en las universidades de Oviedo y Murcia; en 1922 entra en la Escuela Superior de Magisterio de Madrid y se gradúa en la misma. Realiza las prácticas en 1927. En 1928 es destinado como maestro al pueblo de Les (Lérida), en el valle de Arán, como inspector de enseñanza primaria. Allí fundó, con los chicos de la escuela, el teatro infantil "El Pájaro Pinto", realizado a base de repertorio primitivo , comedia de arte y escenificaciones de tradiciones en dialecto aranés. En ese mismo año de 1928 se casa en San Sebastián con Rosalía Martín Bravo, compañera de estudios de Madrid. Va escribiendo teatro, como una adaptación de Óscar Wilde, El crimen de Lord Arturo, estrenada en Zaragoza en 1929, y traduce piezas breves de August Strindberg. En 1931, tras una fugaz estancia como inspector en Asturias y en León, oposita con éxito por una plaza en la Inspección Provincial de Madrid, donde fija su residencia hasta el comienzo de la Guerra Civil. Proclamada la II República, el recién creado Patronato de Misiones Pedagógicas le asigna el cargo de director del «Teatro del Pueblo» (1933). En 1934 recibió el premio Lope de Vega por su comedia La sirena varada, que se estrenó en el Teatro Español con un éxito clamoroso. También ganó el Premio Nacional de Literatura en 1934 por su libro de prosas infantiles Flor de leyendas . Ya había cultivado la lírica dentro del Posmodernismo con El peregrino de la barba florida (1926) y La flauta del sapo (1930). Debido a la Guerra Civil Española se exilió a Argentina en 1937. Allí conoció éxitos resonantes como el de Los árboles mueren de pie (1949), representada durante tres temporadas consecuitivas en un mismo escenario bonaerense y en otro parisino. Permaneció en Argentina hasta 1963, año en que se le permitió volver a Madrid. Se reestrenaron sus obras argentinas con gran éxito popular, a pesar de la dura enemistad de los dramaturgos y críticos literarios (José Monleón, Ricardo Domenech, Jesús Fernández Santos) del realismo social, que acusaban a su teatro de escapista. Más inteligente resulta la crítica de Gonzalo Torrente Ballester, que encuentra la debilidad ingénita del teatro de Casona en su afán didáctico, del que en sus mejores obras le cuesta trabajo desprenderse, y que echa a perder piezas como Nuestra Natacha. La única obra que escribe el autor establecido ya en España es El caballero de las espuelas de oro,un drama histórico sobre Francisco de Quevedo estrenado en el teatro Bellas Artes, de Madrid la noche del 1 de octubre de 1964, por la compañía de José Tamayo, con ilustraciones musicales de Cristóbal Halffter.
Alejandro Casona murió en Madrid, el 17 de Septiembre de 1965.